Día del Niño: las ventas cayeron 2,5% y el consumo se refugió en descuentos y productos más baratos
El relevamiento mostró retrocesos en los cinco rubros analizados. Jugueterías e indumentaria registraron las mayores caídas, mientras los comercios apelaron a promociones y financiación para sostener las operaciones.

Las ventas por el Día del Niño volvieron a mostrar las dificultades que atraviesa el consumo y registraron una caída del 2,5% interanual, medidas a precios constantes. A pesar de las promociones, los descuentos y las opciones de financiación desplegadas por los comercios para intentar sostener el movimiento, la demanda se mantuvo selectiva y se inclinó hacia productos de menor valor.
El resultado dejó una nueva señal sobre el comportamiento del consumo: la fecha permitió generar movimiento comercial, pero no alcanzó para producir un cambio significativo en la tendencia general de las ventas. Para buena parte de los comerciantes, el Día del Niño funcionó como una oportunidad para mejorar la rotación de mercadería y generar liquidez, aunque con un impacto limitado sobre la actividad.
El 81,2% de los comercios relevados implementó algún tipo de promoción para intentar captar compradores, aunque esa proporción fue 5,8 puntos porcentuales inferior a la registrada durante el año anterior. Entre las herramientas utilizadas se destacaron la financiación con tarjeta, elegida por el 55,3% de los comercios, y los descuentos por pago en efectivo, implementados por el 46,2%.
El gasto promedio por operación alcanzó los $45.892, frente a los $33.736 registrados el año anterior. Una vez descontado el efecto de la inflación, el incremento real del ticket fue apenas del 0,8%, un dato que muestra que el mayor desembolso nominal no se tradujo en una expansión significativa del consumo.
Un consumo que llega sobre el límite
El comportamiento de los consumidores también reflejó las restricciones que atraviesa el poder adquisitivo. Las compras se concentraron en productos de menor precio y, en numerosos casos, las decisiones fueron postergadas hasta los últimos días previos a la celebración.
El relevamiento mostró que el 41,7% de los comercios consideró que las ventas estuvieron por debajo de sus expectativas: un 38,1% las calificó como peores de lo previsto y otro 3,6% como mucho peores. En cambio, apenas el 14,7% tuvo un resultado superior al esperado.
Para el 43,6% de los comerciantes, las ventas estuvieron dentro de lo previsto.
Los datos muestran así un escenario en el que las promociones permiten sostener parte de las operaciones, pero no alcanzan para generar una recuperación sostenida. El esfuerzo comercial se concentra en atraer consumidores que, a su vez, buscan reducir el gasto y priorizan alternativas de menor costo.
Todos los rubros terminaron en baja
La caída fue generalizada entre los cinco sectores relevados. Ninguno consiguió superar los niveles de ventas del Día del Niño de 2025.
El retroceso más pronunciado correspondió a las jugueterías, con una baja del 4,8%. El ticket promedio del sector fue de $45.038. La demanda se concentró principalmente en productos económicos y compras realizadas a último momento, en un mercado donde los comercios tradicionales debieron competir con bazares, plataformas de comercio electrónico, productos importados y ferias informales.
La indumentaria y los accesorios registraron una disminución del 4,1%, con un gasto promedio de $42.344. En este caso, los comerciantes también recurrieron a descuentos para intentar sostener el volumen de operaciones, aunque en un contexto de menor afluencia y márgenes cada vez más reducidos.
En calzado y marroquinería, las ventas retrocedieron un 3,1% y el ticket promedio llegó a $50.680. Los comercios señalaron una importante cantidad de consultas que finalmente no se transformaron en compras, debido principalmente a las limitaciones del poder adquisitivo. La financiación y los descuentos se convirtieron nuevamente en herramientas para intentar sostener las operaciones.
La librería presentó una caída más moderada, del 1,8%, con un ticket promedio de $38.279. La mayor parte de las ventas se concentró sobre el fin de semana y en productos de menor valor, mientras que las promociones fueron utilizadas para intentar equiparar los niveles de comercialización del año pasado.
Por último, el rubro de equipos de audio y video, celulares y accesorios registró una disminución del 1%, con un gasto promedio de $51.136. La demanda se orientó especialmente hacia accesorios y productos de menor valor, mientras que los artículos principales, como los teléfonos celulares, tuvieron una menor capacidad de tracción.
Promociones para vender, pero con menos margen
Uno de los elementos que atraviesa los resultados es el esfuerzo realizado por los comercios para evitar una caída todavía mayor de las ventas. Descuentos, financiación y absorción de costos financieros fueron utilizados como mecanismos para atraer consumidores.
Sin embargo, estas estrategias tuvieron un costo para los propios comerciantes. En muchos casos, las operaciones permitieron sostener volúmenes similares o apenas inferiores a los del año pasado, pero a costa de reducir los márgenes de rentabilidad.
La fecha tampoco logró convertirse en un motor significativo para el conjunto de la actividad. Para el 36% de los comercios, el Día del Niño generó movimiento, aunque sin modificar el escenario general. Otro 35,5% calificó el impacto como moderado y el 19,3% señaló que la celebración no tuvo incidencia sobre sus ventas.
Apenas el 9,1% consideró que la fecha fue determinante para dinamizar el mes.
El dato expone una diferencia importante entre vender más y recuperar el consumo. Los comercios consiguieron generar operaciones mediante promociones y financiación, pero la demanda no mostró una recuperación estructural.
El límite del poder adquisitivo
El comportamiento registrado durante el Día del Niño vuelve a poner en evidencia las dificultades que enfrenta el consumo. El aumento nominal del ticket promedio, que pasó de $33.736 a $45.892, contrasta con una variación real de apenas 0,8%.
Es decir, los consumidores gastaron más dinero por operación, pero ese incremento fue prácticamente absorbido por la evolución de los precios.
La combinación de compras más selectivas, búsqueda de productos económicos, postergación de las decisiones y utilización intensiva de promociones refleja un mercado en el que las familias continúan administrando cuidadosamente sus recursos.
Para los comercios, el desafío tampoco termina con una fecha puntual. La necesidad de resignar rentabilidad para sostener ventas muestra que el problema excede al resultado de una celebración y se vincula con una demanda que todavía no consigue recuperar fuerza.
El Día del Niño, que tradicionalmente representa una de las fechas comerciales importantes del calendario, terminó dejando un balance moderado y con signo negativo. Las promociones lograron amortiguar el impacto, pero no alcanzaron para revertir la tendencia.
Los números muestran, una vez más, que detrás de cada venta hay un consumidor que compara precios, busca financiación, espera descuentos y, en muchos casos, termina eligiendo una alternativa más económica. Mientras esa conducta se mantenga, la recuperación del consumo seguirá dependiendo más de las promociones que de una mejora genuina del poder de compra.
FUENTE: Uno Entre Ríos



























