Carpa Azul volvió a ser campeona del mundo y llevó a Gualeguaychú nuevamente a lo más alto
La chocolatería creada por la familia Blanco en Pueblo General Belgrano obtuvo el primer premio en la categoría Mejor Relleno de Dulce de Leche del Campeonato Mundial del Alfajor 2026. El nuevo reconocimiento llega dos años después de su primera medalla de Oro y se suma a una historia de crecimiento que también incluye dos grandes desafíos: un alfajor de 310 kilos y el récord mundial de una pieza de más de dos toneladas.

La familia Blanco volvió a vivir una jornada de enorme emoción y orgullo. Carpa Azul, la chocolatería nacida en Pueblo General Belgrano y con fuerte presencia en Gualeguaychú, obtuvo este lunes el primer premio en la categoría Mejor Relleno de Dulce de Leche del Campeonato Mundial del Alfajor 2026, desarrollado durante el fin de semana largo en Buenos Aires.
La quinta edición del certamen se realizó entre el 15 y el 17 de agosto en BA Ferial, el predio anteriormente conocido como Centro Costa Salguero, y reunió a productores, emprendimientos y marcas de distintos puntos de la Argentina y del exterior.
De acuerdo con la organización, participaron más de 120 marcas y alrededor de 500 muestras, que fueron sometidas a catas a ciegas. La competencia contempló 19 categorías y contó con más de 20 especialistas encargados de analizar las características sensoriales de los productos.
Para Carpa Azul, este nuevo reconocimiento tiene un significado especial porque llega después de un antecedente que marcó un antes y un después en la historia del emprendimiento familiar.
El primer oro que cambió la historia
En 2024, durante la tercera edición del Mundial del Alfajor, realizada en La Rural de Buenos Aires, la firma de Pueblo General Belgrano había conseguido la Medalla de Oro en la categoría Mejor Alfajor Simple.
En aquella oportunidad, el producto premiado fue un alfajor de nuez, relleno de dulce de leche con nuez y cubierto con chocolate semiamargo.
Aquel reconocimiento significó un fuerte impulso para la familia Blanco y para una marca que había comenzado como un emprendimiento artesanal. Desde entonces, Carpa Azul continuó creciendo, ampliando su producción y desarrollando nuevos productos, pero manteniendo como uno de sus principales rasgos la elaboración artesanal y el carácter familiar.
Dos años después, la firma vuelve a subir al primer escalón del Mundial, esta vez con un reconocimiento directamente vinculado con uno de los sabores más tradicionales y representativos del alfajor argentino: el dulce de leche.
De un alfajor de 310 kilos a un récord mundial
La historia de Carpa Azul también está marcada por desafíos que fueron mucho más allá de las competencias convencionales.
En mayo de 2025, la empresa sorprendió en Gualeguaychú con la elaboración de un alfajor gigante de 310 kilos y 1,80 metros de diámetro.
Para concretarlo se utilizaron aproximadamente 140 kilos de dulce de leche y 11 kilos de nueces. La iniciativa se convirtió en una de las principales atracciones de la Feria Argentina del Alfajor, realizada en los Galpones del Puerto de Gualeguaychú.
Pero aquel desafío sería apenas un anticipo de lo que vendría.
En abril de 2026, la familia volvió a superarse y protagonizó un nuevo acontecimiento al elaborar en Gualeguaychú el alfajor más grande del mundo, con un peso certificado de 2.057,841 kilos y cinco metros de diámetro.
El enorme alfajor fue posteriormente fraccionado y permitió distribuir más de 6.000 porciones destinadas a escuelas, hogares y distintas localidades de la región.
Una marca que lleva su origen como bandera
Ahora, apenas unos meses después de aquel récord mundial, Carpa Azul vuelve a poner a Gualeguaychú y Pueblo General Belgrano en lo más alto del mapa alfajorero internacional.
El nuevo premio representa también el reconocimiento a un proyecto que logró convertir la elaboración artesanal de alfajores y chocolates en una verdadera identidad productiva regional.
Detrás de cada distinción están las horas de trabajo, las recetas, las pruebas y la búsqueda permanente de nuevos sabores, pero también el compromiso de Paola Fernández, Claudio Blanco y sus hijos, quienes hicieron crecer la marca sin perder el espíritu con el que comenzó.
La historia de Carpa Azul, de esta manera, vuelve a sumar un capítulo destacado. Dos años después de aquel primer Oro que marcó un punto de inflexión para la chocolatería, la familia Blanco vuelve a ser campeona del mundo.
Esta vez, con un nuevo reconocimiento para el relleno de dulce de leche y con el nombre de Gualeguaychú y Entre Ríos nuevamente presente entre los grandes protagonistas de la industria del alfajor.
FUENTE: Gualedigital





























