El consumo se derrumba en Gualeguaychú: las ventas caen más que en el resto del país
Según el Centro de Defensa Comercial, la caída interanual ronda el 8% y supera el promedio nacional informado por CAME. Comercios que cierran, mudanzas por el costo del alquiler y menos poder adquisitivo explican el escenario.

La actividad comercial en Gualeguaychú atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, con una caída del consumo que, según datos locales, incluso supera los niveles registrados a nivel nacional y se asemeja a los peores meses de la pandemia.
El informe mensual de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa indicó que en febrero las ventas minoristas cayeron un 5,6% interanual en todo el país. Sin embargo, desde el Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú advirtieron que en la ciudad el descenso ronda el 8%, reflejando un impacto aún más fuerte sobre el comercio local.
Federico Laderach explicó que la merma en las ventas responde principalmente a la pérdida del poder adquisitivo, el peso de la carga tributaria y el fin del llamado “efecto frontera”, que durante años favoreció a la ciudad por la llegada de compradores desde Uruguay.
“El comercio está sufriendo una caída muy importante. A nivel nacional se habla de un 5,6%, pero a nivel local nuestros números marcan cerca de un 8%. En otros años Gualeguaychú tenía mejores registros que el promedio del país por ser ciudad fronteriza, pero hoy la situación es al revés”, señaló.
El informe de CAME también refleja un escenario de incertidumbre. Más de la mitad de los comerciantes indicó que su situación se mantiene igual o peor que el año pasado, y sólo el 15% considera que es un buen momento para invertir. Las expectativas tampoco son alentadoras: el 57,1% cree que la situación no mejorará en el corto plazo.
En la práctica, la crisis se traduce en cambios visibles en la ciudad. Algunos locales cerraron, otros se mudaron a espacios más económicos y muchos comerciantes optaron por reducir costos trabajando desde depósitos o vendiendo a través de redes sociales.
Laderach explicó que el alquiler de los locales se volvió difícil de sostener y que muchos comerciantes buscan alternativas para sobrevivir. También señaló que no siempre hay despidos, porque gran parte de los negocios son atendidos por sus propios dueños, pero sí se observa una alta rotación de empleados y dificultades para mantener estructuras.
Otro fenómeno que se repite es la reconversión de los negocios. Algunos cambian de rubro, otros pasan a ser polirrubro y muchos intentan adaptarse para no cerrar.
Desde el sector comercial también manifestaron preocupación por la presión impositiva y reclamaron igualdad de condiciones para competir con productos importados. Según indicaron, sin una reforma tributaria será difícil revertir la tendencia.
El relevamiento por rubros confirma el retroceso del consumo. Los sectores más afectados fueron bazar y decoración, perfumería, alimentos y bebidas, indumentaria, calzado y materiales de construcción. Solo farmacia mostró un leve crecimiento.
Desde CAME señalaron que el gasto de las familias se concentra en productos básicos y que la demanda se mantiene muy selectiva, priorizando ofertas y financiamiento.
En este contexto, desde el Centro de Defensa Comercial advirtieron que la preocupación crece porque la tendencia se mantiene desde hace meses y todavía no aparecen señales claras de recuperación.
“El comerciante hace todo lo posible para no cerrar, porque lo peor es perder el capital que construyó durante años. Pero hay variables que no dependen de nosotros. Si la gente no llega a fin de mes, el consumo cae, y eso depende de la política económica”, concluyó Laderach.
FUENTE: El Día Online





























