“Es una bomba de tiempo”: fuerte advertencia por el deterioro de la Ruta 136
Alberto Mendoza, secretario general de ATE Gualeguaychú, trabajador del SENASA y vecino de la ciudad, expuso las fallas estructurales, la falta de mantenimiento y la ausencia de respuestas estatales en el corredor internacional hacia el puente con Uruguay.

La Ruta Nacional 136, principal vía de conexión terrestre entre Argentina y Uruguay a través del Puente Internacional Libertador General San Martín, volvió a quedar bajo la lupa por su estado de conservación y las condiciones de seguridad vial. La advertencia surge del testimonio de Alberto Mendoza, secretario general de ATE Gualeguaychú, trabajador del SENASA y vecino de la ciudad, quien la recorre casi a diario desde hace más de 25 años.
Con una experiencia atravesada por la circulación bajo lluvia, niebla, viento y tránsito pesado, Mendoza describe un escenario que considera cada vez más peligroso. Según explicó, la traza —construida a mediados de la década del 70— nunca recibió una intervención estructural profunda, sino únicamente reparaciones superficiales que no resolvieron el deterioro de fondo.
El tránsito constante de camiones de carga internacional generó huellones, deformaciones del asfalto y banquinas inestables que, combinados con condiciones climáticas adversas, incrementan el riesgo de siniestros. “Con el agua aparecen espejos y el vehículo se va solo; quien no conoce la ruta queda expuesto a un accidente”, advirtió.
Aunque reconoció que algunas conductas imprudentes al volante influyen en la siniestralidad, señaló como principal responsable al Estado por no garantizar una infraestructura segura en un corredor estratégico para la integración regional. En esa línea, también cuestionó la falta de información pública clara sobre diagnósticos técnicos, proyectos de obra y plazos concretos de ejecución.
A los problemas del pavimento se suman otros factores de riesgo, como la escasa iluminación en sectores cercanos a accesos urbanos, el deterioro de las banquinas y la presencia de animales sueltos sobre la calzada, una situación que ya provocó accidentes graves.
Mendoza insistió en que la seguridad vial requiere planificación, financiamiento y controles sostenidos. Sin una intervención integral, advirtió, la Ruta 136 continuará siendo un punto crítico para trabajadores, transportistas y turistas que la utilizan a diario.
“Yo no me maté de casualidad, y no una sola vez”, expresó, al tiempo que reclamó soluciones de fondo para un corredor clave que, pese a su importancia internacional, sigue marcado por el deterioro y la falta de respuestas.
FUENTE: Orilla y Media





























