Gualeguaychú construye una planta para producir sulfato de aluminio y busca ahorrar US$ 250 mil por año
La nueva infraestructura funcionará dentro de la planta de Obras Sanitarias y permitirá elaborar sulfato de aluminio líquido al 8%, un insumo fundamental para el proceso de potabilización. El Municipio dejará de adquirirlo preparado y prevé comenzar con la producción propia durante 2027.

El Gobierno de Gualeguaychú comenzó esta semana una obra dentro de la planta de Obras Sanitarias que permitirá producir localmente sulfato de aluminio líquido al 8%, uno de los insumos utilizados en el proceso de potabilización del agua que abastece a la ciudad.
La iniciativa apunta a reducir los costos de funcionamiento del sistema y, al mismo tiempo, disminuir la dependencia de proveedores externos. De acuerdo con las estimaciones municipales, el ahorro podría alcanzar los 250 mil dólares anuales, equivalentes actualmente a unos 370 millones de pesos.
El intendente Mauricio Davico explicó que actualmente el Municipio compra el producto en estado líquido, mientras que con el nuevo esquema adquirirá el sulfato de aluminio en estado sólido y realizará la preparación directamente en la planta.
“Con esta obra que estamos haciendo vamos a comprarlo sólido y prepararlo nosotros en la planta. Con esto nos vamos a ahorrar, siendo muy conservador, aproximadamente 250.000 dólares el año que viene”, señaló.
Un insumo clave para potabilizar el agua
El sulfato de aluminio cumple una función fundamental durante la potabilización: actúa como coagulante y permite agrupar las partículas y materiales suspendidos en el agua que generan turbidez. Al formar partículas de mayor tamaño y peso, estas pueden separarse posteriormente durante las etapas de decantación y filtrado.
Por eso, desde Obras Sanitarias remarcaron que la producción propia no solamente representa una oportunidad de reducción de costos, sino también una forma de garantizar mayor autonomía sobre uno de los insumos necesarios para producir agua potable.
El director de Obras Sanitarias, Raúl Norberto Sánchez, explicó que la infraestructura funcionará como una pequeña planta dentro del complejo existente.
“Vamos a tener una planta dentro de la planta de Obras Sanitarias”, detalló el funcionario, quien estimó que el ahorro será de al menos US$ 250.000 por año.
Cómo funcionará el nuevo sistema
El proyecto contempla la construcción de un tanque equipado con removedores, donde se realizará la disolución del producto sólido con agua hasta obtener la concentración necesaria para producir el sulfato de aluminio líquido al 8%.
La estructura contará además con una protección interna destinada a reforzar las condiciones de seguridad durante el proceso de elaboración.
El Municipio prevé incorporar también un removedor adicional, que quedará como equipo de respaldo ante una eventual falla o durante tareas de mantenimiento y reemplazo.
Una vez terminada la construcción de los tanques, el personal de Obras Sanitarias comenzará con las pruebas de producción antes de poner definitivamente en funcionamiento el sistema.
La obra se ejecuta con personal municipal
Los trabajos se desarrollan sobre una estructura de hormigón armado ubicada dentro del predio de Obras Sanitarias, próxima a los grandes tanques de polietileno que ya forman parte de la planta potabilizadora.
La ejecución está siendo realizada por personal propio de la Dirección de Obras Sanitarias, que lleva adelante tanto las tareas de albañilería como el armado de la estructura destinada a proteger y contener la nueva instalación.
El nuevo sector quedará emplazado junto a los módulos de decantación y filtrado, integrándose a las distintas etapas que componen actualmente el tratamiento del agua.
Menores costos y mayor autonomía
La decisión de producir el insumo en la propia planta se inscribe en un proceso de modernización que Obras Sanitarias viene desarrollando dentro del complejo, con intervenciones destinadas a mejorar el funcionamiento de las instalaciones.
Para el Municipio, el proyecto tiene un doble objetivo: reducir un gasto que actualmente representa una erogación significativa y garantizar autonomía en el abastecimiento de un producto indispensable para la potabilización.
Si las previsiones oficiales se cumplen, la producción propia comenzará durante 2027 y permitiría generar un ahorro anual estimado de US$ 250.000, recursos que actualmente se destinan a la compra del producto ya elaborado
FUENTE: Gobierno de Entre Ríos




























