Más de mil personas participaron de una nueva edición de “El museo no duerme”
Con propuestas nocturnas, intervenciones artísticas y entrada libre y gratuita, los museos de la ciudad se transformaron en escenarios vivos que celebraron la memoria, la identidad y la participación comunitaria.

En la noche del miércoles 21, entre las 21 y las 24 horas, se llevó adelante una nueva edición de “El museo no duerme”, una propuesta cultural que invitó a vecinos y visitantes a recorrer los museos de la ciudad en horario nocturno, con acceso libre y gratuito. Durante la jornada, el subsecretario de Cultura, Deportes y Juventud, Luis Castillo, recorrió los distintos espacios participantes, acompañando las actividades y dialogando con trabajadores culturales y con el público.
Al finalizar el recorrido, Castillo destacó la masiva convocatoria y el impacto de la iniciativa: “Fue una noche fantástica, viendo la gran participación de la gente y disfrutando de cada una de las ofertas artísticas. Tenemos muchísimas ganas de seguir apostando a este programa para hacerlo de forma habitual y permanente. La participación del público nos muestra que los museos están cada vez más vivos”, expresó.
A lo largo de la noche, los museos se transformaron en verdaderos escenarios donde el patrimonio histórico dialogó con el teatro, la música, las artes visuales y la participación comunitaria, consolidando un recorrido transversal por la identidad cultural de la ciudad.
El Museo Ferroviario Enrique Aagaard ofreció visitas guiadas con intervenciones actorales a cargo de Santiago Ramírez, que recuperaron la memoria ferroviaria de principios del siglo XX y pusieron en valor el rol del ferrocarril en el desarrollo local. La propuesta se repitió en nueve oportunidades, con un promedio de 25 espectadores por función, y convocó a más de 200 personas.
En el Museo Azotea de Lapalma, la propuesta giró en torno a la indumentaria de otras épocas, invitando a repensar la moda como expresión cultural, simbólica e histórica. El recorrido se enriqueció con una intervención teatral que recreó la historia de Isabel Frutos, interpretada por Azul Camino Gomenzoro, con voz en off de Exequiel Olmos. Más de 200 personas acompañaron esta puesta de gran sensibilidad.
Por su parte, el Museo Casa de Haedo presentó la propuesta “Gualeguaychú Esclava”, que visibilizó al espacio como Sitio de Memoria Afro. A través de documentos, fotografías, censos e investigaciones, se propuso una instancia de sensibilización histórica que cerró con una teatralización a cargo de Valeria Bassini y Maira Yedro, del elenco de Sinergia Teatral. La actividad convocó a más de 200 personas.
El Museo de la Memoria Popular Osvaldo Delmonte – Casa De Deken y Área de Malvinas recibió alrededor de 200 visitantes. La propuesta incluyó proyecciones de fotografías históricas y una intervención teatral vinculada a la muestra “Trabajo e Identidad”, centrada en la historia del ex Frigorífico Gualeguaychú. La actriz Marcela Reynoso personificó a María Rosa Gallemi, bajo la dirección de Belén Barreto.
Uno de los espacios más convocantes fue el Museo del Carnaval de Gualeguaychú, que recibió a más de 500 personas. La corneta murguera fue protagonista como patrimonio cultural vivo, con recorridos guiados, la presentación de Los Colombianos, la exposición fotográfica “Matecito” de Joaquín García y la construcción participativa de cornetas a cargo del guía Alejandro Bulay.
El Museo Casa Natal de Fray Mocho ofreció una experiencia integral que combinó historia, arqueología, intervenciones actorales y música en vivo. Las visitas guiadas contaron con actuaciones de Ricardo Villani y el acompañamiento musical al piano de Francisco Nahuel, generando una atmósfera íntima y envolvente.
El Museo de la Cultura Rural La Serena del Gualeyán sumó propuestas vinculadas a la historia agrícola y la vida rural entrerriana, complementadas con actividades de observación astronómica junto a Mirri Astroturismo, ampliando la experiencia cultural.
Finalmente, el Complejo Cultural Magnasco abrió sus puertas con recorridos guiados por su edificio histórico y sus colecciones permanentes, que incluyen una destacada pinacoteca de artistas argentinos y salas dedicadas a la historia local.
De esta manera, “El museo no duerme” volvió a consolidarse como una política cultural que promueve el acceso al patrimonio, la memoria colectiva y la producción artística local. El programa, impulsado por la Dirección de Cultura, se proyecta como una estrategia sostenida para fortalecer el vínculo de la comunidad con sus museos y su historia.
FUENTE: Municipalidad de Gualeguaychú





























