La carga impositiva encarece casi la mitad del costo de construir una vivienda y profundiza la crisis del sector
Un estudio de la Cámara Argentina de la Construcción revela que el 48,9% del valor de una obra corresponde a impuestos y aportes a la seguridad social. Empresarios, constructores, el gremio y el sector inmobiliario coinciden en que el alto costo de construir, la falta de créditos y la paralización de la obra pública dificultan el acceso a la vivienda y golpean la actividad en Gualeguaychú y Entre Ríos.

Construir una vivienda en Argentina se volvió cada vez más costoso y una parte sustancial de ese valor responde a la carga tributaria y previsional. Así lo señala un informe elaborado por los economistas Nadin Argañaraz y Andrés Mir para la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), que concluye que el 48,92% del costo final de una vivienda corresponde al pago de impuestos y aportes a la seguridad social.
El trabajo tomó como referencia una vivienda unifamiliar de 130 metros cuadrados y determinó que, sobre un costo estimado de 1.940.454 pesos por metro cuadrado, alrededor de 949.358 pesos se destinan exclusivamente al Estado a través de tributos y contribuciones.
Del análisis surge que el mayor peso corresponde al sistema previsional y de seguridad social, que representa el 26,7% del costo total de construcción. A ello se suman los impuestos nacionales, con una incidencia del 15,44%, encabezados por el IVA (9,85%) y el Impuesto a las Ganancias (4,24%).
En el plano provincial y municipal, los tributos aportan otro 6,78% al precio final, donde el Impuesto sobre los Ingresos Brutos aparece como uno de los principales factores de encarecimiento debido a su efecto cascada sobre toda la cadena productiva.
El costo también alcanza al terreno
El informe advierte que la presión impositiva no termina con la construcción, sino que también impacta en la compra, la escrituración y la comercialización de los inmuebles.
Cuando un particular adquiere un terreno y luego contrata una empresa para construir su vivienda, la carga tributaria derivada de la compra y la tenencia del lote equivale al 9,3% de su valor. Si posteriormente decide vender la propiedad, deberá afrontar un costo adicional cercano al 4% sobre la operación.
En el caso de las empresas desarrolladoras, la incidencia también resulta significativa. La adquisición del terreno representa un costo fiscal del 7,8%, mientras que la venta de la vivienda terminada agrega otro 6,32%.
Considerando todas las etapas —compra del terreno, construcción y comercialización— el peso conjunto de impuestos y aportes alcanza el 41,71% del valor final abonado por el comprador.
La falta de crédito agrava el escenario
El estudio también identifica otro obstáculo estructural: la escasez de financiamiento.
Los bancos encuentran dificultades para otorgar créditos de largo plazo debido al descalce entre los depósitos de corto plazo y los préstamos hipotecarios, situación que limita tanto el financiamiento para nuevos desarrollos inmobiliarios como el acceso de las familias a la vivienda propia.
A ello se suma que una gran parte de los potenciales tomadores de créditos no logra cumplir con los requisitos exigidos por las entidades financieras.
Una crisis que también golpea a Entre Ríos
El presidente de Hornus S.A., Alejandro Ferrer, sostuvo que la construcción atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años.
"La actividad viene en una caída muy fuerte desde hace aproximadamente dos años. Existen algunas excepciones vinculadas a la minería o al petróleo en determinadas regiones del país, pero en Entre Ríos y particularmente en nuestra zona la situación es muy preocupante", afirmó.
Según indicó, la provincia perdió alrededor de 5.000 puestos de trabajo vinculados al sector durante ese período.
Ferrer explicó que el problema responde a una combinación de factores: la desaparición de los programas nacionales de vivienda, las dificultades para acceder a créditos hipotecarios y el fuerte incremento del costo del metro cuadrado medido en dólares.
A ello agregó el impacto de la carga tributaria.
"Según el estudio de Camarco, prácticamente la mitad del costo de una vivienda corresponde a impuestos y aportes. Eso claramente no incentiva que la oferta pueda acercarse a la demanda, especialmente cuando el Estado nacional dejó de intervenir en políticas habitacionales", señaló.
La visión del gremio
Desde la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) Gualeguaychú, su histórico dirigente José Ángel Tofolón reconoció que las cargas sociales y los impuestos representan un problema histórico para la actividad.
No obstante, sostuvo que las empresas cuentan con mecanismos para recuperar parte de esos mayores costos mediante los procesos de redeterminación de precios.
El dirigente consideró además que la caída del empleo privado no resulta tan pronunciada debido al elevado nivel de informalidad existente en el sector.
"Hay mucha evasión y un porcentaje importante de mano de obra no registrada por falta de controles", afirmó.
En cuanto a la obra pública, señaló que prácticamente se encuentra paralizada en la región, con excepción de algunos planes de viviendas ejecutados por el IAPV y obras municipales financiadas con recursos propios.
El desafío de acceder a la vivienda
Desde el sector inmobiliario, el corredor Joan Fleitas consideró que el principal desafío consiste en generar alternativas que permitan acercar oportunidades reales a quienes buscan acceder a una vivienda.
"El costo de construir y las condiciones actuales del financiamiento hacen que comprar una casa sea cada vez más difícil para muchas familias", explicó.
No obstante, remarcó que la vivienda propia continúa siendo un objetivo posible mediante una adecuada planificación.
"Muchas veces el camino comienza con la compra de un terreno para luego avanzar gradualmente con la construcción, ya que acceder directamente a una vivienda terminada resulta mucho más complejo en el contexto económico actual", concluyó.
El panorama refleja un escenario en el que convergen altos costos de construcción, fuerte presión tributaria, escasez de crédito y una marcada retracción de la obra pública. Factores que, según coinciden empresarios, trabajadores e inmobiliarios, continúan alejando a miles de familias del objetivo de acceder a la casa propia.
FUENTE: AHORA El Día



























